
Circular por las carreteras españolas requiere algo más que pericia al volante; exige un conocimiento técnico y actualizado de la normativa vigente. El exceso de velocidad no es solo la causa de miles de sanciones administrativas cada año, sino que representa uno de los factores de riesgo más determinantes en la siniestralidad vial. En Calculatuindemnización, como especialistas en la defensa de las víctimas de tráfico, entendemos que la prevención es la mejor herramienta legal, pero también sabemos que, ante un imprevisto, la precisión técnica es la que garantiza sus derechos.
Desde la última reforma del Reglamento General de Circulación, la fisonomía de nuestras ciudades ha cambiado. La neurociencia aplicada a la seguridad vial demuestra que reducir la velocidad en entornos urbanos disminuye drásticamente el tiempo de reacción y la gravedad de las lesiones en caso de atropello.
Actualmente, los límites genéricos en poblado se estructuran de la siguiente forma:
Es fundamental recordar que las autoridades municipales tienen la potestad de reducir estos límites mediante señalización específica, por lo que la observación activa es una obligación ineludible para cualquier consultor o conductor responsable.
Fuera de los núcleos urbanos, la normativa técnica distingue los límites según la infraestructura y el tipo de vehículo. La gestión de la energía cinética en un impacto a altas velocidades es el desafío principal de los ingenieros de tráfico y, por ende, de nuestros peritos judiciales.
El límite máximo permitido para turismos y motocicletas es de 120 km/h. Sin embargo, este límite desciende según el vehículo:
En estas vías, donde la ausencia de separación física entre sentidos aumenta el riesgo de colisión frontal, el límite genérico para turismos y motos es de 90 km/h. Cabe destacar que ya no se permite superar este límite en 20 km/h para realizar adelantamientos, una medida orientada a simplificar la toma de decisiones del conductor y reducir situaciones de riesgo.
El sistema sancionador de la DGT no es meramente recaudatorio; es un mecanismo de refuerzo de la conducta legal. Las infracciones se clasifican en graves y muy graves, con multas económicas que oscilan entre los 100 y los 600 euros, además de la pérdida de hasta 6 puntos del carné.
Superar los límites de velocidad de forma desproporcionada puede incluso derivar en responsabilidades penales. Según el Código Penal, conducir a una velocidad superior en 60 km/h en vía urbana o en 80 km/h en vía interurbana a la permitida reglamentariamente, se considera un delito contra la seguridad vial.
Como consultores legales expertos, debemos advertirle: en caso de sufrir un accidente de tráfico, el exceso de velocidad por su parte —aunque no sea la causa principal del siniestro— puede ser interpretado como una concurrencia de culpas. Esto podría reducir significativamente la cuantía de la indemnización que le corresponde recibir. La psicología del riesgo a menudo nos hace subestimar el peligro de "ir un poco más rápido". Sin embargo, ante la justicia y las aseguradoras, los datos de los atestados son irrefutables. Si se ha visto involucrado en un accidente, contar con un equipo que domine tanto la normativa de velocidad como la ingeniería pericial es vital para asegurar que su compensación no se vea mermada injustamente.
En Calculatuindemnización, hemos transformado la reclamación de accidentes en un proceso digitalizado, rápido y, sobre todo, altamente eficiente. Nuestro despacho de abogados online utiliza la tecnología para simplificar los trámites legales más complejos, permitiendo que usted se centre únicamente en su recuperación.
Si ha tenido un accidente, el tiempo es un factor crítico. No deje su futuro en manos del azar o de la oferta mínima de su propia compañía de seguros. Utilice el formulario que encontrará en esta página para calcular ahora mismo, de forma gratuita, la indemnización que le pertenece por derecho.
Los radares suelen aplicar el denominado "margen de cortesía". En radares fijos, este margen suele ser de 3 km/h en velocidades inferiores a 100 km/h y del 3% en velocidades superiores. En radares móviles, el margen es algo más amplio, generalmente de 5 km/h o 5%. No obstante, se recomienda respetar estrictamente el límite señalizado.
Sí. Las infracciones muy graves por velocidad conllevan la pérdida de 6 puntos. Si el exceso es constitutivo de delito penal, el juez puede imponer la privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores por un tiempo que oscila entre uno y cuatro años.
Aunque exista una urgencia, la normativa obliga a respetar las señales de tráfico. En situaciones excepcionales, los tribunales pueden valorar el "estado de necesidad", pero es un proceso complejo que requiere pruebas sólidas y asesoramiento legal especializado para evitar la sanción o la responsabilidad civil.
Si se demuestra que circulaba con un exceso de velocidad manifiesto, su compañía de seguros podría ejercer el derecho de repetición tras indemnizar a terceros, reclamándole a usted las cuantías abonadas. Además, en cuanto a sus propios daños, muchas pólizas excluyen la cobertura si existe una infracción grave o delito por velocidad.